domingo, 5 de abril de 2015

Sierra de Gata: Peña de Francia | Hastiala

Ya tenía yo ganas de llevar a esta cuadrilla de "mendigüeveros" a mi tierra, a la Sierra de Gata, a Chuletolandia... La verdad es que no ha hecho falta mucho para convercerlos: son unos benditos y (casi) siempre están dispuestos a (casi) todo.
La idea era pasar el fin de semana en algún lugar del Parque Natural de las Batuecas - Peña de Francia para ascender al pico Peña de Francia (1727) y a La Hastiala (1734), la cima más alta de la sierra.

Como mi mansión de Morasverdes estaba ocupada por la cuadrilla de mi hijo, pillamos un "bungalón" en el camping Las Cavenes de El Cabaco. Llegamos a la hora de comer y tras dar buena cuenta de una original ensalada (a Eduardo se le olvidaron las lechugas en casa) descansamos un rato bajo los robles... ¡Todo un lujo! 
A la tarde tocaba un poco de turismo por los pintorescos pueblos de la sierra (sí, "sierra" a secas para los autóctonos): San Martín del Castañar, La Alberca, Mogarraz... Comenzamos en San Martín, que aunque menos conocido (y también menos tuneado) que La Alberca,  a mí particularmente me gusta un montón...
La Alberca estaba impracticable y paramos lo justo para decir que habíamos estado... Bueno, y para comprar jalea real y los dichosos caramelos de miel para Carola...
Pues sí, Carola se había apuntado al trekking del sábado y traía con ella a su marido Rober, geólogo especialista en trilobites. Fuimos a recogerlos al camping para ir a cenar a Mogarraz. La idea era hacer durante todo el fin de semana una dieta cárnica rica en proteínas... Para empezar con buen pie, Ángel, el encargado del camping, nos recomendó el restaurante Mirasierra.
Cada vez me gusta más Mogarraz... Para mí es la visita más obligada. Allí, cuando no te encuentras con un amigable y mimoso cerdo, te ves inmerso en festival taurino en la plaza... Aún me siguen llamando la atención los retratos de los moradores en las fachadas de las casas.
A las 10 de la mañana iniciamos el trekking desde el Paso de los Lobos, casi a 1500 m. Desde allí os dirigimos a la Peña de Francia (1710 m.), donde hicimos un poco de turisteo. Desde esta cima descendimos de nuevo al collado y comenzamos a recorrer el cresterío rumbo a La Hastiala.
Tres fueron las razones por las que no llegamos a La Hastiala... En primer lugar, la ruta, bastante complicada, sin sendas y con continuos canchales. En segundo lugar nuestra compañera Lluna, la perra del grupo, poco acostumbrada a andar por terrenos abruptos. Por último, las magistrales clases sobre fósiles, trilobites y derivas continentales paleozoicas a cargo del profesor Roberto, que hicieron las delicias de los miembros del grupo. Estaban abducidos y eran incapaces de dar dos pasos seguidos sin agacharse pen busca del fósil perfecto...
A alguien se le ocurrió que era mejor abandonar y dedicar nuestras fuerzas para llegar a tiempo al restaurante más cercano para hacer honor a nuestra fama de mendigüeveros. El camino de regreso fue duro, sobre todo para Nuria, que llevaba la mochila repleta de pedruscos.
No se puede finalizar este post sin publicar esta imagen de las cortinas de los sanitarios del camping, realizadas con bogallas. Si os interesa la zona, en otros entradas del blog podéis encontrar más opciones:
· Morasverdes - Monsagro - Peña de Francia en bicicleta   + info
· Ruta del agua entre Mogarraz y Monforte   + info
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sábado, 7 de febrero de 2015

Circular Ametzaga - Punta Kurutz - Sarria

¿Quien dijo nieve? Después de una semana de nieve y frío nos atrevemos a salir de casa andando rumbo a Punta Kurutz. 
Atravesamos la autopista por debajo del puente y nos dirigimos por el camino hacia un caserío donde se bifurca hacia un bosque de robles. En el camino diseñamos nuestro plan de ruta: Jordi hace huella, Txelo machaca, Nuria compacta y Eduardo alisa. 
Nos iremos turnando por el camino. A Jordi le llega la nieve por la rodilla. Seguimos subiendo por el camino que adivinamos por la distribución de los árboles y gracias a un regato que baja por las roderas del camino. Dejamos un camino a la derecha y seguimos de frente. La nieve cada vez nos llega más arriba.
Pronto llegamos al haya “hayamor”. Después de unos besos y unas barritas bajo el haya proseguimos sin tener muy claro por donde discurre el camino.
Las hayas recogen tanta nieve en sus ramas que estas llegan al suelo y nos obstaculizan el paso. En algunos casos tenemos que reptar por encima de la nieve para pasar.
Una vez atravesado el bosque salimos al claro y empezaremos a subir hacia Punta Kurutz. La nieve ya nos llega hasta ciertas partes que no voy a mencionar en este blog. Más que andar intentamos trepar por la nieve.
Los últimos 200 metros hasta una roca para tomar caldo, turrón, mandarinas y frutos secos se nos hacen interminables.  Decidimos que no es prudente aventurarnos a seguir la ruta hacia Sarria, pues en cerca de dos horas no hemos hecho ni la tercera parte del recorrido circular.
Volvemos sobre nuestros pasos, no con menos dificultad pero más tranquilos. ¡Si algo hemos conseguido es saciar las ganas de nieve para una temporada! Aunque no lo completamos debido a la nieve, la ruta en cuestión ya la habíamos completado en otras ocasiones. Así es que os dejamos el track de un bonito paseo zuiano...
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domingo, 11 de enero de 2015

Flor y Humión desde Cubillas

"¡Ya os dije que iba a llover! ¿A quien se le ocurre salir al monte con semejante tiempo? ¡Sufrir, eso es lo que vamos a hacer, sufrir!" Pues eso, que alguien del grupo ha tenido la brillante idea de llevarnos al Parque Natural de Obarenes, ya que "en Burgos siempre hace mejor tiempo". 
Salimos de Ametzaga a las 8:30 de la mañana, lloviendo y sin intención de despejar. Llevamos una invitada especial, la hermana Carola, o sea la cuñá de Eduardo. Llegamos a Cubillas de la Sierra, pueblo que tras haber estado varios años despoblado está habitado en la actualidad por media docena de vecinos. Para llegar al pueblo desde Miranda de Ebro, lo mejor es dirigirse a Encío y ascender en coche por la pista que se dirige a Obarenes y Cubillas.
La pista en cuestión, que en la actualidad está asfaltada de manera intermitente, discurre por el antiguo trazado de la vía romana que unía Astorga y Burdeos, denominada Iter XXXIV (Itinerario Antonino A-34, Ab Asturica Burdigalam). Antes de llegar a Cubillas, paramos en el pueblo de Obarenes, para contemplar la portada de una iglesia engullida por la vegetación. 
En Cubillas un grupo de unos cinco perros nos está esperando para hacernos un gran recibimiento. A uno de los perros, no más grande que un conejo (y que luego bautizamos como pequeño Nicolás), no le gustó nada que Carola empezara a dar saltitos y se abalanzó hacia su pierna para darle un ligero pellizco en los gemelos. ¡Menudo genio!
Como casi siempre, Eduardo nos guía con su GPS, y, como casi siempre, tomamos el camino equivocado... Enseguida volvemos unos 20 metros sobre nuestros pasos para seguir bien el track. Si al iniciar la ascensión el tiempo no era muy alagüeño, a medida que ganamos altura las cosas se ponen peor: frío, ventisca, niebla y sirimiri.
Algunas amenizan el camino comiendo pipas de girasol crudas y haciendo imitaciones de conejitas. Otros, bueno, Jordi y Eduardo, cantan algunos de sus últimos éxitos: "es una lata el trabajar" o el pegadizo "yo te quiero a ti mi amoorrr".
Txelo no habla... No se fía mucho del GPS y prefiere estar concentrada buscando hitos. Al llegar al cruce para desviarnos hacia el pico Flor, viendo que no era primavera, decidimos por unanimidad pasar del tema y continuar directamente hacia el Humión. Hace frío y estamos bastante mojados, pero saber que en Frías nos esperan unos buenos huevos fritos (y algo más) nos anima a seguir...
Poco podemos decir sobre los paisajes de esta salida, ya que la niebla no nos ha permitido ver prácticamente nada hasta comenzar el descenso. Sin embargo el paraje debe ser impresionante (al menos eso es lo que afirman Nuria y Eduardo, conocedores de estos parajes del Parque Natural) y acordamos repetir la salida cuando Lorenzo tenga a bien iluminarnos.
Ya en la cima del Humión. al lado de la cruz, Jordi y Txelo vuelven a sorprendernos con su termo de café con leche. ¡Qué rico! A este paso van a conseguir ser los presidentes del club... Carolina, aunque está muerta de frío, decide hacer el obligado casting para entrar en Aramendi, para lo que eligió  el tema "desfile de moda de montaña". Creo que con las risas que hicimos podemos dar la prueba por superada.
Para seguir con las risas también hicimos algún que otro selfie "morritos mandarinos". Después, desde la cruz del Humión nos dirigimos por el collado hacia el Talos Somos, otra pequeña cima cercana. Por último, antes de iniciar el descenso nos desviamos para visitar la denominada Virgen Negra... Desde el Talos Somos comenzamos a descender por un hayedo, con la idea de completar una bonita circular.
En el camino encontramos lo que, a juicio de las "recolectoras", podía ser una especie vegetal no clasificada procedente del hiperespacio...
Tras tres horas de caminata, un cafetito en el "Centro cultural Pico Umión" (ahora sin hache) de Cubillas y un más que merecido almuerzo en el "bar Ortíz" de Frías.
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domingo, 7 de diciembre de 2014

Ganalto desde Aperregi

Llegamos a Aperregi no muy temprano. Hace frío y vamos pertrechados con paraguas, chubasqueros y una buena dosis de optimismo. ¡A mal tiempo buena cara! Tras aparcar al final del pueblo, nos dirigimos por un camino que tiene una cancela para el ganado. Tras la cancela el camino empieza a ascender serpenteando. El camino esta mojado pero no muy embarrado ya que en algunas zonas es roca. Una vez llegamos a la parte alta de la sierra Badaya giramos hacia la izquierda, cogiendo el camino que va bordeando de alguna manera la loma. En esta zona sin apenas hay ascenso, hay restos de nieve de los día pasados. Jordi aprovecha para probar la resistencia al barro de sus pantalones. Seguimos llaneando un buen rato hasta llegar a la cruz del Ganalto. El día está muy nublado y es una pena que no podamos ver el paisaje... ¡Otro día será!. Si queréis haceros una idea de las posibilidades de la zona con buen tiempo, podéis ver estas otras fotos de "zapateando". Pues eso, el mal tiempo trae consigo una apresurada ingesta de mandarinas y un traguito de café caliente que han preparado con esmero Txelo y Jordi... Tras engañar los estómagos empezamos el descenso... ¡Menos mal que el vermú-pote txokero por los pueblos de la zona (Ametzaga, Bitoriano y Sarria) nos está esperando!


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martes, 11 de noviembre de 2014

Mirutegi y Baio

Hoy muy temprano han abierto la  puerta de mi habitación y al minuto me he percatado de que no era un sábado al uso. Enseguida, me han llamado y al ver que se abría el capó del coche, no cabía en mí de júbilo. Me ha costado un poco dar el salto al maletero, en parte por los nervios y en parte porque estoy un poco gordita. Al parecer me llevan al monte, bueno a dos... ¡qué aventura! 
Tras una corta siesta, la puerta se ha vuelto a abrir y cuál ha sido mi sorpresa que he aparecido en un pueblo lleno de perros alborotadores.  Les he oído decir que era San Román de San Millán (bueno, uno ladraba en euskera y decía Durruma Donemiliaga). Jordi no ha venido con nosotros; esta semana lo he notado un poco bajo de energías. Andará "pa_chucho". Txelo ha venido con esos otros dos que a veces vienen a casa y juegan conmigo.
La ruta comienza en el pueblo y está bien señalizada. Enseguida hemos comenzado a subir (como siempre) por una pista. Los olores del otoño y de otros colegas que han marcado su territorio previamente me han mantenido muy entretenida. A veces oía: ¡Lluna, seu! y me hacían una foto. La verdad, no acabo de entender por qué esa manía de ir siempre hacia arriba. A una le pesan los años y también los kilos... De pronto hemos dejado la pista para coger un sendero a la izquierda...
La cosa se ha puesto más interesante; algún excremento de animal de olor exquisito, un barrizal de primera categoría para embadurnarme a placer, algún riachuelo para refrescarme las patas y el gaznate... La cuesta cada vez más pronunciada, se interna en un bosque de hayas con el suelo cubierto de hojarasca. ¡Qué delicia el sonido de las hojas secas bajo mis pezuñas! Esto se merece otro revolcón... ¡Qué delicioso perfume!
Al salir del hayedo, no contentos con llevarme con la lengua fuera, he tenido que hacer virguerías caninas para trepar por unas rocas, y eso que tengo cuatro patas. No sé cómo lo hacen ellos sobre dos. Al llegar arriba, para mi grata sorpresa, encontramos unos prados donde he podido corretear todo lo que he querido (bueno, mejor dicho, todo lo que he podido). El viento me ha peinado bien la melena... ¡qué guapa me he puesto! 
Txelo me ha atado al lado de una cruz... le da miedo que me caiga  por un cortado.  Tras las fotos de rigor en la cumbre del Mirutegi (1166), nos hemos dirigido al Baio (1198)... Bueno, creo que se llamaban así... A mí la verdad es que me da igual, pero Eduardo le da mucha importancia a eso de los nombres y no hacía más que repetírmelo.  Tras cinco minutos de contemplar el paisaje (¡qué aburrimiento!) empezamos el camino de vuelta. 
Hemos parado un rato al lado de un tronco caído y Eduardo me ha dado unas galletas y un poco de agua. Me cae bien ese tipo. Luego en el camino de vuelta hemos jugado un rato al "corre que te pillo". Aunque todo hay que decirlo, me ha vuelto loca con tanta foto. Igual es que me van a hacer mendigüevera honorífica del Arabamendi. 
Al llegar a casa Jordi ha salido a recibirnos. Lo he encontrado mucho mejor que los días pasados y ha dicho no sé qué de butifarras y huevos fritos, pero yo ya no estaba para más fiestas, así es que les he dejado a su aire...

¡Guau!
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domingo, 26 de octubre de 2014

Beriain y Ihurbain por el portillo de Uharte

El domingo quedamos bien temprano para ir a comer los huevos fritos de costumbre... Pero antes, para justificar nuestra gula (ya nos llaman los “mendigüeveros”), nos dirigimos a  Uharte Arakil, desde donde subimos al Beriain (San Donato) y al Ihurbain. Podemos decir sin temor a equivocarnos que nos encontramos ante una de las de las rutas más emblemáticas de Euskal Herria. 
Llegamos a Uharte Arakil sobre las 8:00 y, nos dirigimos al barrio sur del pueblo, al otro lado de la autovía y del ferrocarril. Luego continuamos en coche por un camino de piedras que sale a la izquierda de la calle principal. Más adelante tomamos un camino a la derecha atravesando un vado ganadero. Continuamos aproximadamente un kilómetro hasta una campa donde se pierde el camino...
Es el momento de dejar el vehículo y comenzar una dura ascensión de más de 1000 metros de desnivel. Este es quizás el tramo más peligroso de la ruta, ya que el camino discurre entre varios puestos de palomeros...
La senda no tiene pérdida. Tras atravesar un par de pedrizas se adentra en un precioso bosque de hayas que nos proporcionan una sombra que se agradece en este poco habitual mes de octubre.
Justo antes de salir del arbolado llegamos al cruce desde donde sale el último tramo de la ya consagrada cita montañera denominada "Km Bertikala" o kilómetro vertical. Nosotros no estamos para aventuras y continuamos por la senda que se dirige al Berian por el portillo de Uharte.
Tras abandonar las últimas hayas salimos a una faja que nos lleva, tras superar el portillo, a una extraordinaria campa cimera desde donde se divisa ya (si no hay niebla) la ermita de San Donato (1493 m.).
Desde el Berain nos dirigimos por el raso cimero hacia el Ihurbain. Las vistas de Aralar, Andía, Urbasa y la propia Sakana son extraordinarias, aunque el ansia viva por dar buena cuenta de la pulgas de txorizo que Nuria porta en su mochila,  distrae nuestra atención.
Antes de iniciar el regreso a Beriain y comenzar el descenso dimos buena cuenta de las pulgas txoriceras, el chocolate, el café y las pastas (¿habrá txupito la próxima?)... Teníamos que tener suficiente energía como para llegar a Lakuntza, donde nos esperaba el merecido almuerzo dominical.
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